Esta propuesta representa una tercera fase de acompañamiento, que integra y profundiza el trabajo realizado en el Servicio 1 (Evaluación) y en el Servicio 2 (Acompañamiento al mediano plazo).

Este servicio incorpora un elemento diferencial: la intervención directa en el entorno del niño, cuando el proceso lo requiere. La presencialidad permite observar al niño en su contexto real, dar demostraciones claras y realizar ajustes en vivo, facilitando una implementación más precisa y efectiva de las estrategias por parte de la familia.

Estas intervenciones presenciales pueden ser puntuales o estratégicas, y el proceso puede luego sostenerse a través del acompañamiento virtual, integrándose con el Servicio 2.

El acompañamiento puede incluir observación, demostraciones prácticas, incorporación de equipamiento con enseñanza de uso y, desde una mirada integral, orientación sobre aspectos que influyen en el desarrollo, como la alimentación, cuando resulta necesario.


Acompañarte en un proceso terapéutico sostenido y personalizado, donde esta tercera fase de trabajo aporta mayor claridad para comprender qué necesita el niño y cómo integrar las estrategias en la vida cotidiana, favoreciendo avances reales y sostenibles.

La presencia en el hogar y las demostraciones en vivo brindan una claridad que facilita la correcta implementación de las estrategias, favoreciendo avances reales y sostenibles en el desarrollo del niño.

Este servicio puede ser adecuado si:

  • La familia ya realizó un proceso inicial (Servicio 1 y/o Servicio 2) y necesita acompañamiento directo para sostener e integrar lo trabajado, a través de intervenciones puntuales y presenciales.

  • La familia debe trasladarse de manera esporádica a Buenos Aires para acompañar el tratamiento de su hijo, invirtiendo mucho tiempo, dinero y energía en viajes, y está considerando alternativas que permitan llevar adelante el proceso de una manera más cercana, eficiente y sostenible. 


  • Evaluación del proceso al inicio de la tercera fase de acompañamiento.

  • Orden y organización del entorno y de los sistemas en los que vive el niño.

  • Herramientas básicas de comportamiento para acompañar la vida cotidiana.

  • Acompañamiento terapéutico sostenido.

  • Intervenciones presenciales o virtuales, según las necesidades del proceso.

  • Demostraciones concretas en vivo para facilitar la implementación de las estrategias.

  • Ajustes inmediatos según la respuesta del niño.

  • Posibilidad de incorporar equipamiento específico, con demostración de uso.

  • Integración del trabajo terapéutico en las rutinas del hogar.

  • Revisión continua del proceso y de los avances alcanzados.


Este servicio se desarrolla como un proceso de acompañamiento a largo plazo que combina evaluación continua, organización del entorno y acompañamiento terapéutico directo. Las intervenciones, presenciales o virtuales, permiten que el proceso sea más claro, concreto y efectivo.

A lo largo del camino, la familia aprende a aplicar las estrategias mientras Maia guía, muestra, ajusta y acompaña, favoreciendo una integración real en la vida cotidiana.


En esta primera instancia se trabaja sobre:

  • La comprensión del punto de partida del niño.

  • El análisis del contexto familiar y del entorno cotidiano.

  • La definición de prioridades terapéuticas y objetivos del proceso.

Este paso permite establecer una base clara desde la cual sostener el acompañamiento a largo plazo.


Se revisan y ajustan los esquemas y sistemas en los que vive el niño, trabajando sobre:

  • Ritmos y rutinas.

  • Límites y encuadres.

  • Estímulos y dinámicas del hogar.

El objetivo es crear un contexto que favorezca el desarrollo y sostenga los avances terapéuticos.


Se brindan herramientas concretas para:

  • Acompañar conductas desafiantes.

  • Favorecer la regulación emocional.

  • Promover aprendizajes y mayor autonomía en la vida diaria.

Estas herramientas se adaptan a la realidad de cada familia y del momento evolutivo del niño.


El acompañamiento terapéutico se realiza de manera cercana, ya sea en el hogar o de forma virtual, e incluye:

  • Observaciones directas.

  • Demostraciones prácticas.

  • Ajustes inmediatos según la respuesta del niño y de la familia.

Este paso permite que las estrategias sean comprendidas y aplicadas con mayor claridad y seguridad.


Se trabaja de forma sostenida en las áreas del desarrollo que el niño necesita fortalecer, tales como:

  • Comunicación.

  • Sensoriomotricidad.

  • Comprensión y aprendizaje.

  • Socialización y comportamiento.

El foco está puesto en integrar el trabajo terapéutico a las rutinas y actividades cotidianas.


Se construye y sostiene una estrategia terapéutica adaptada a la evolución del niño, que incluye:

  • Seguimiento continuo del proceso.

  • Ajustes según los avances observados.

  • Redefinición de prioridades cuando es necesario.

Este seguimiento permite que el acompañamiento sea dinámico, coherente y acorde a las necesidades reales del niño y de la familia.


  • Modalidad: Presencial y/o virtual, según disponibilidad y necesidades del proceso.

  • Día, horario y dinámica del acompañamiento se coordinan de forma personalizada con cada familia.


Este servicio sugiere un proceso de 6 meses mínimos,
con una reevaluación cada 6 meses para revisar avances, redefinir objetivos y ajustar la estrategia terapéutica.


Los honorarios se coordinan de manera personalizada con cada familia, según la modalidad del acompañamiento y las necesidades del proceso.

No trabajo con obra social ni prepagas.


Esta prestación no esta nomenclada.


Contratación

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