Una mirada contextual para comprender qué le sucede a tu hijo/a
La evaluación ADOS es una herramienta utilizada para identificar características compatibles con el espectro autista. Sin embargo, cuando se aplica de manera aislada, puede dejar afuera aspectos fundamentales del desarrollo y del contexto del niño.
Este servicio propone una evaluación ADOS contextualizada, que integra el protocolo ADOS-2 con una mirada clínica amplia, poniendo el foco no solo en los indicadores, sino en qué significan en la historia y el presente de cada niño/a.
El protocolo ADOS tradicional se basa en la observación de determinadas características conductuales en un tiempo acotado. Estas características pueden ser compatibles con el autismo, pero también con otros diagnósticos, situaciones emocionales o momentos evolutivos.
En muchos casos, una evaluación breve y sin información previa puede llevar a conclusiones incompletas o poco ajustadas a la realidad del niño.
Desde la mirada de Maia, la evaluación cobra valor cuando:
se comprende el desarrollo integral del niño,
se consideran sus hábitos, costumbres y perfil sensorial,
y se interpreta el ADOS dentro de un marco clínico y contextual.
Este servicio no se limita a aplicar un test, sino que propone un proceso de evaluación.
El ADOS-2 se utiliza y se valoriza con sus baremos correspondientes, pero siempre acompañado de estos 4 pilares fundamentales:
la observación clínica,
la historia del desarrollo del niño/a,
la información aportada por la familia,
y el análisis del contexto actual.
El objetivo no es solo determinar si existen características compatibles con el espectro autista, sino entender qué está ocurriendo y cómo acompañar a la familia a partir de eso.
Este servicio está dirigido a:
Familias que necesitan una evaluación ADOS como documentación, por ejemplo para acceder a coberturas terapéuticas.
Familias que les fue indicado esta evaluación y requieren cumplir con lo solicitado por el médico/colegio/profesional.
El protocolo propuesto responde a ambas necesidades, combinando rigurosidad técnica y una mirada clínica integral.
La evaluación consta de tres encuentros:
En este primer encuentro se trabaja sobre:
desarrollo del niño/a desde el embarazo hasta la actualidad,
hábitos y costumbres,
interconsultas previas,
gustos e intereses,
perfil sensorial.
Este espacio permite comprender el contexto actual del niño/a antes de la evaluación presencial.
Se realiza la observación clínica y la toma del ADOS-2, integrando lo trabajado previamente con la familia.
La evaluación se lleva a cabo considerando no solo las conductas observadas, sino el contexto en el que estas se inscriben.
En el encuentro de devolución se comparte:
lo observado durante la evaluación,
el informe correspondiente,
sugerencias terapéuticas,
recomendaciones para el hogar.
Es un espacio para despejar dudas y acompañar a la familia en la comprensión de los resultados.
El informe se envía posteriormente por mail.
La propuesta de este servicio es clara:
evaluar no solo si hay indicadores compatibles con el espectro autista, sino qué significan esos indicadores en la singularidad de cada niño/a.